LOS ECOSISTEMAS
INTEGRANTES:
Cindy Paola García Serna
Camila Giraldo Estrada 9_3
El tema que mas nos llamo la atención fue sobre el área
de ciencias naturales LOS ECOSISTEMAS:
Esto es algo elaborado por camila giraldo
entonces:
LOS ECOSISTEMAS
¿QUE SON?
Un ecosistema es un sistema natural que está formado por
un conjunto de organismos vivos (biocenosis) y el medio físico donde se
relacionan (biotopo). Un ecosistema es una unidad compuesta de organismos
interdependientes que comparten el mismo hábitat. Los ecosistemas suelen formar
una serie de cadenas que muestran la interdependencia de los organismos dentro
del sistema. También se puede definir así: «Un ecosistema consiste de la
comunidad biológica de un lugar y de los factores físicos y químicos que
constituyen el ambiente abiótico».
Este concepto, que comenzó a desarrollarse entre 1920 y
1930, tiene en cuenta las complejas interacciones entre los organismos (por
ejemplo plantas, animales, bacterias, protistas y hongos) que forman la
comunidad (biocenosis) y los flujos de energía y materiales que la atraviesan.
El concepto de ecosistema es especialmente interesante
para comprender el funcionamiento de la naturaleza y multitud de cuestiones
ambientales que se dan en la actualidad.
La naturaleza, es esencia entera de nuestro planeta.
Hay que insistir
en que la vida humana se desarrolla en estrecha relación con la naturaleza y
que su funcionamiento nos afecta totalmente. Es un error considerar que
nuestros avances tecnológicos: coches, grandes casas, industria, etc. nos
permiten vivir al margen del resto de la biosfera y el estudio de los
ecosistemas, de su estructura y de su funcionamiento, nos demuestra la
profundidad de estas relaciones.
En la naturaleza
los átomos están organizados en moléculas y estas en células. Las células
forman tejidos y estos órganos que se reúnen en sistemas, como el digestivo o
el circulatorio. Un organismo vivo está formado por varios sistemas
anatómico-fisiológicos íntimamente unidos entre sí.

Niveles de Organización de los Seres Vivos
La organización de la naturaleza en niveles superiores al
de los organismos es la que interesa a la ecología. Los organismos viven en
poblaciones que se estructuran en comunidades.
El concepto de ecosistema aún es más amplio que el de
comunidad porque un ecosistema incluye, además de la comunidad, el ambiente no
vivo, con todas las características de clima, temperatura, sustancias químicas
presentes, condiciones geológicas, etc.
El ecosistema
es la unidad biológica funcional que abarca los organismos de un área dada
(biocenosis) y el medio ambiente físico (biotopo) correspondiente. Luego el
ecosistema es la conjunción de la biocenosis (elemento biótico del ecosistema)
y del biotopo (elemento abiótico). Se trata, por este motivo, del nivel más
elevado de organización de los seres vivos.
El término fue propuesto en 1935 por el ecólogo inglés A.
G. Tansley y es la unidad funcional básica en ecología, y comprende las
comunidades bióticas y el medio ambiente abiótico de una región dada, cada uno
de los cuales influye en las propiedades del otro.
Concepto de Ecosistema: La biocenosis y el biotopo
Un ecosistema, es la unidad biológica funcional de la
vida, y se entiende como un sistema ecológico complejo que abarca la
biocenosis, es decir el conjunto de organismos vivos o elementos bióticos de un
área determinada (plantas, animales, hongos, bacterias, insectos, etc,) que
interactúan entre sí mediante procesos como la depredación, el parasitismo, la
competencia y la simbiosis; al mismo tiempo, se encuentran estrechamente
enlazados con el biotopo, osea el medio ambiente físico o elemento abiótico
(las rocas, la tierra, los ríos, el clima) esto al desintegrarse y volver a ser
parte del ciclo de energía y de nutrientes, consistiendo entonces en entidades
materiales bióticas y abióticas integradas de forma armónica en un espacio
determinado.
Dicho de otra
manera, el ecosistema se considera una comunidad ubicada en un lugar físico, el
hábitat, en el que todos están relacionados, los seres vivos (biota o elementos
bióticos) y los inertes (abiota o elementos abióticos). Las relaciones entre
las especies y su medio, resultan en el flujo de materia y energía del
ecosistema.
El Ecosistema se compone de la Biocenosis y el Biotopo
La complicada dinámica de un ecosistema implica una
cadena de interacciones entre todos los seres vivos e inertes que lo integran,
a través de las cuales crea sus mecanismos de adaptación, transformación y
autorregulación. Esto determina la importancia de su preservación conjunta, a
fin de que no se rompa la cadena vital, al final de la cual se encuentra el ser
humano que lo habita.
El hábitat y el nicho ecológico
El nicho ecológico se refiera a condiciones ambientales
en las cuales los miembros de una especie pueden sobrevivir o reproducirse.
Dos conceptos en estrecha relación con el de ecosistema
son el de hábitat y el de nicho ecológico. El hábitat es el lugar físico de un
ecosistema que reúne las condiciones naturales donde vive una especie y al cual
se halla adaptada.
El nicho ecológico es el modo en que un organismo se
relaciona con los factores bióticos y abióticos de su ambiente. Incluye las
condiciones físicas, químicas y biológicas que una especie necesita para vivir
y reproducirse en un ecosistema. La temperatura, la humedad y la luz son
algunos de los factores físicos y químicos que determinan el nicho de una
especie. Entre los condicionantes biológicos están el tipo de alimentación, los
depredadores, los competidores y las enfermedades, es decir, especies que
rivalizan por las mismas condiciones.
¿Cuáles son los elementos de los Ecosistemas?
Hay una
estrecha vinculación entre los seres vivos, tanto que cuando falta uno se daña
a todo el ecosistema, en un efecto conocido como efecto cascada. Sin embargo,
no son sólo los organismos vivos los que conforman el ecosistema; la ecología,
considera dentro de este importante sistema vivo, a dos elementos primordiales:
los bióticos y los abióticos…
Factores abióticos y bióticos
En el ecosistema hay un flujo de materia y de energía que
se debe a las interacciones organismos-medio ambiente. Sus componentes son:
Componentes abióticos o Abiota
Los factores abióticos son aquellos elementos del ecosistema
que no poseen vida, pero que intervienen en un ecosistema; el agua, la luz, la
temperatura son algunos.
Las sustancias inorgánicas: CO2, H2O, nitrógeno,
fosfatos, etc.
Los componentes orgánicos sintetizados en la fase
biótica: proteínas, glúcidos, lípidos.
El clima, la temperatura y otros factores físicos.
Los factores abióticos son un conjunto complejo de
interacciones que limitan el control de las actividades de los organismos,
poblaciones y comunidades.
La abiota se
compone por la energía, la materia (nutrientes y elementos químicos) y los
factores físicos como la temperatura, la humedad, el rocío, la luz, el viento y
el espacio disponible. El carbono, el oxigeno, el hidrogeno, el nitrógeno, el
fósforo y el azufre constituyen a los macro-nutrientes, los cuales son los
elementos esenciales con los que los organismos vivos construyen proteínas,
grasas y carbohidratos o azucares.
Estos seis elementos conforman los complejos orgánicos
encontrados en todos los seres vivientes. Junto a estos se encuentran los
micronutrientes, los cuales son sustancias traza necesarias, como el cobre, el
zinc, el selenio y el litio, y son regulados por ciclos junto con los
macro-nutrientes para que estén disponibles en el medio físico.
Componentes bióticos o Biota
Los factores bióticos de un ecosistemas están conformados
por los seres vivos: plantas, animales,hongos...
Las afectaciones que una población puede provocar sobre
un ecosistema es algo que los ecólogos han comenzado a comprender. En ciertos
ecosistemas algunas especies, llamadas especies clave, cumplen un papel
importante en la estructura de la comunidad.
La biota está
compuesta por los organismos vivos de un ecosistema, los cuales se dividen en
dos categorías generales: los autótrofos y los heterótrofos. Esta distinción se
basa en sus necesidades nutricionales y el tipo de alimentación.
Los distintos organismos de un ecosistema obtienen la
materia y energía del medio de manera muy variada. Aquellos que lo hacen de una
misma forma se agrupan en un conjunto o nivel trófico.
Funcionamiento del ecosistema
El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido.
Todos necesitan una fuente de energía que, fluyendo a través de los distintos
componentes del ecosistema, mantiene la vida y moviliza el agua, los minerales
y otros componentes físicos del ecosistema. La fuente primera y principal de
energía es el sol.
En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento
continúo de los materiales. Los diferentes elementos químicos pasan del suelo,
el agua o el aire a los organismos y de unos seres vivos a otros, hasta que
vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o al aire.
En el ecosistema la materia se recicla -en un ciclo
cerrado- y la energía pasa – fluye- generando organización en el sistema
La sucesión ecológica
La sucesión ecológica es el reemplazo de algunos
elementos del ecosistema por otros en el transcurso del tiempo. Así, una
determinada área es colonizada por especies vegetales cada vez más complejas.
Si el medio lo permite, la aparición de musgos y líquenes es sucedida por
pastos, luego por arbustos y finalmente por árboles. El estado de equilibrio
alcanzado una vez que se ha completado la evolución, se denomina clímax. En él,
las modificaciones se dan entre los integrantes de una misma especie: por
ejemplo, los árboles nuevos reemplazan a los viejos.
La sucesión ecológica se pone en marcha cuando una causa
natural o antropogénica (ligada a la intervención humana) despeja un espacio de
las comunidades biológicas presentes en él o las altera gravemente.
La sucesión ecológica es la integración natural de nuevas
especies dominantes, de tipo vegetal al medio; la regresión ecológica, es lo
contrario, la eliminación de especies vegetales por diferentes fenómenos, como
la acción humana.
La sucesión y la evolución tienen tiempos distintos. La
sustitución evolutiva de las especies requiere cientos de miles de años,
mientras que la sucesión se completa en cientos de años. Pero ambos procesos
tienden a favorecer la sucesión de especies generalistas por otras
especializadas; en general, tienden a producir un aumento de complejidad. El
proceso evolutivo se desarrolla dentro de la corriente de auto organización de
los sistemas ecológicos, que llamamos sucesión, y eso ayuda a explicar su
tendencia a producir formas cada vez más complejas y especializadas.
Hay dos tipos de sucesiones: primaria y secundaria.
Sucesión Ecológica Primaria
Sucesión Primaria: es aquella que se desarrolla en una
zona carente de comunidad preexistente, es decir, que se inicia en un biotopo
virgen, que no ha sido ocupado previamente por otras comunidades, como ocurre
en las dunas, nuevas islas, etc. Este tipo de proceso puede durar miles de
años.
Sucesión Secundaria: es aquella que se establece sobre
una ya existente que ha sido eliminada por algún disturbio como incendio,
inundación, enfermedad, talas de bosques, cultivo, etc. En este caso el
ambiente contiene nutrientes y residuos orgánicos que facilitan el crecimiento
de los vegetales.
Sucesión Ecológica Secundaria
La sucesión es un proceso dominado por plantas, en el que
las comunidades de animales cambian en función de los cambios que experimentan
las comunidades vegetales. Es un cambio unidireccional, secuencial en la
dominancia relativa de especies de una comunidad.
Puede considerarse que la estrategia del desarrollo del
ecosistema sea el incremento en la eficiencia en la utilización de la energía,
de tal manera que cada unidad estructural se mantenga con el trabajo mínimo
posible.
En la terminología ecológica, las etapas del desarrollo
son conocidas como etapas serales y el estado estable final como clímax. El
gradiente integro de las comunidades, que es característico de un lugar dado,
se llama sere.
Como podría esperarse, la tasa de cambios es mucho más
rápida y el tiempo requerido para la terminación de los seres es mucho más
corto en la sucesión secundaria.
La sucesión autotrófica: Es un tipo muy diseminado en la
naturaleza, que principia en un medio ambiente predominante inorgánico y se
caracteriza por una temprana y continúa dominancia inicial de autótrofos.
La sucesión heterotrófica: se caracteriza por la
dominación de autótrofos, que se presentan en el caso especial de ambientes
predominantes orgánicos.
Clase de organismos que cambian con la sucesión e incremento
de biomasa
Aquellas especies que son importantes en las etapas
pioneras, es probable que no sean importantes en la etapa del clímax. Cuando se
gráfica la densidad de especies contra el tiempo en una sere, se obtiene un
gráfica en escalera. Típicamente, en el gradiente algunas especies tienen
tolerancias más amplias o preferencias de nichos que otras y, por lo tanto,
persisten por periodos más largos.
Tanto en ambientes acuáticos como terrestres la cantidad
total de materia orgánica y de materiales orgánicos en descomposición tiende a
incrementarse con el tiempo. También muchas sustancias solubles se acumulan,
estas incluyen azucarares, amoniacos y muchos productos orgánicos de la
descomposición microbiana. Estos productos líquidos que se escurren del cuerpo
de organismos, con frecuencia, se conocen colectivamente como extrametabólicos.
La regulación química es una manera de lograr la
estabilidad de la comunidad a medida que se acerca el clímax, porque las
perturbaciones tanto físicas como químicas son amortiguadas por una extensa
estructura orgánica son de dos principales factores que dan lugar a cambios en
las especies.
La diversidad de especies tiende a incrementarse con la
sucesión. Una disminución en la producción neta de la comunidad y un aumento
correspondiente en la respiración de esta son 2 de las tendencias más notables
la sucesión.
algo elaborado por: cindy paola garcia serna
Ciclos de la Materia
Los elementos químicos que forman los seres vivos
(oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo, etc.) van pasando de
unos niveles tróficos a otros. Las plantas los recogen del suelo o de la
atmósfera y los convierten en moléculas orgánicas (glúcidos, lípidos, proteínas
y ácidos nucleicos). Los animales los toman de las plantas o de otros animales.
Después los van devolviendo a la tierra, la atmósfera o
las aguas por la respiración, las heces o la descomposición de los cadáveres,
cuando mueren. De esta forma encontramos en todo ecosistema unos ciclos del
oxígeno, el carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc. cuyo estudio es esencial para
conocer su funcionamiento.
FLUJO DE ENERGÍA
El ecosistema se mantiene en funcionamiento gracias al
flujo de energía que va pasando de un nivel al siguiente. La energía fluye a
través de la cadena alimentaria sólo en una dirección: va siempre desde el sol,
a través de los productores a los descomponedores. La energía entra en el
ecosistema en forma de energía luminosa y sale en forma de energía calorífica
que ya no puede reutilizarse para mantener otro ecosistema en funcionamiento.
Por esto no es posible un ciclo de la energía similar al de los elementos
químico.
Flujo de Energía en los Ecosistemas
El flujo de energía es aprovechado por los productores
primarios u organismos fotosintéticos (plantas y otros) para la síntesis de
compuestos orgánicos que, a su vez, utilizaran los consumidores primarios o
herbívoros, de los cuales se alimentaran los consumidores secundarios o
carnívoros. De los cadáveres de todos los grupos, los descomponedores podrán
obtener la energía para lograr subsistir. De toda esta forma se obtendrá un
flujo de energía unidireccional en el cual la energía pasa de un nivel a otro
en un solo sentido y siempre con una perdida en forma de calor.
Pirámides Ecológicas y Niveles tróficos
Ejemplo de Pirámide Ecológica
Las pirámides ecológicas representan gráficamente la
estructura trófica de un ecosistema, mediante rectángulos horizontales
superpuestos que nos informan de las transferencias de la energía de una
comunidad hasta llegar al último nivel trófico.
En el funcionamiento de los ecosistemas no ocurre
desperdicio alguno: todos los organismos, muertos o vivos, son fuente potencial
de alimento para otros seres. Un insecto se alimenta de una hoja; un ave come
el insecto y es a la vez devorada por un ave rapaz. Al morir estos organismos
son consumidos por los descomponedores que los transformarán en sustancias
inorgánicas.
Estas relaciones entre los distintos individuos de un
ecosistema constituyen la cadena alimentarla.
Los productores u organismos autótrofos: capaces de
sintetizar materiales orgánicos complejos a partir de sustancias inorgánicas
simples es decir, organismos capaces de producir su propio alimento. Auto, “a
si mismo”; trophos, “nutrición”.
Los fotótrofos los constituyen la mayoría de las plantas
verdes y algas que emplean la energía solar para convertir elementos químicos
relativamente simples, como el dióxido de carbono, el agua y nutrientes, en
compuestos complejos (carbohidratos, lípidos y proteínas).
Los quimiótrofos convierten los compuestos inorgánicos en
energía, por ejemplo, las bacterias que viven en el fondo del mar alrededor de
ventilas termales, las cuales utilizan la energía del hidróxido de sulfato para
su nutrición.
Por medio de este
proceso, las sustancias minerales se destransforman en compuestos orgánicos,
aprovechables por todas las formas vivas.
Los heterótrofos o consumidores son aquellos que comen
partes de células, tejidos o materiales de desecho orgánico de otros organismos
para su subsistencia. Obtienen la energía química necesaria en forma directa o
indirecta de los autótrofos, y por tanto, de manera indirecta del sol.
Los macro-consumidores o fagótrofos: heterótrofos, sobre
todo animales, que ingieren otros organismos o fragmentos de materia orgánica.
Ingieren partes y cuerpos enteros, vivos o muertos, de otros, de otros
organismos; aquí se incluyen los herbívoros o consumidores primarios, los
carnívoros o consumidores secundarios, y los omnívoros o consumidores
terciarios.
-Los micro-consumidores o sapótrofos: también
heterótrofos, llamados descomponedores sobre todo hongos y bacterias, que
absorben productos en descomposición de organismos muertos y liberan nutrientes
inorgánicos que pueden utilizar nuevamente los productores. Incluye a los
detritívoros o consumidores de detritus (materia orgánica en proceso de
descomposición, partes de tejidos y desechos).

Niveles Tróficos
Esta organización de los ecosistemas es válida tanto para
los ambientes terrestres como para los acuáticos. En ambos se encuentran
productores y consumidores. Sin embargo, los ecosistemas terrestres poseen
mayor diversidad biológica que los acuáticos. Precisamente por esa riqueza
biológica, y por su mayor variabilidad, los ecosistemas terrestres ofrecen más
cantidad de hábitats distintos y más nichos ecológicos.
Como sistema complejo que es, cualquier variación en un componente
del sistema repercutirá en todos los demás componentes. Por eso son tan
importantes las relaciones que se establecen.
Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones
alimentarias, los ciclos de la materia y los flujos de energía.
Relaciones alimentarias
La vida necesita un aporte continuo de energía que llega
a la Tierra desde el Sol y pasa de unos organismos a otros a través de la
cadena trófica.
Las redes de alimentación (reunión de todas las cadenas
tróficas) comienzan en las plantas (productores) que captan la energía luminosa
con su actividad fotosintética y la convierten en energía química almacenada en
moléculas orgánicas. Las plantas son devoradas por otros seres vivos que forman
el nivel trófico de los consumidores primarios (herbívoros).
Red Trófica
La cadena alimentaria más corta estaría formada por los
dos eslabones citados (ej.: elefantes alimentándose de la vegetación). Pero los
herbívoros suelen ser presa, generalmente, de los carnívoros (depredadores) que
son consumidores secundarios en el ecosistema. Ejemplos de cadenas alimentarias
de tres eslabones serían:
hierba <– vaca <–hombre
algas <– krill <– ballena.
Las cadenas alimentarias suelen tener, como mucho, cuatro
o cinco eslabones – seis constituyen ya un caso excepcional-. Ej. de cadena
larga sería:
Algas <– rotíferos <– tardigrados <–nematodos
<–musaraña <–autillo
Eslabones de una Cadena Alimenticia (a esta se le debe
agregar el eslabón correspondiente a los DESCOMPONEDORES)
Pero las cadenas
alimentarias no acaban en el depredador cumbre (ej.: autillo), sino que como
todo ser vivo muere, existen necrófagos, como algunos hongos o bacterias que se
alimentan de los residuos muertos y detritos en general (organismos
descomponedores o detritívoros). De esta forma se soluciona en la naturaleza el
problema de los residuos.
Los detritos (restos orgánicos de seres vivos)
constituyen en muchas ocasiones el inicio de nuevas cadenas tróficas. Por ej.,
los animales de los fondos abisales se nutren de los detritos que van
descendiendo de la superficie.
Las diferentes cadenas alimentarias no están aisladas en
el ecosistema sino que forman un entramado entre sí y se suele hablar de red
trófica.
Una representación muy útil para estudiar todo este
entramado trófico son las pirámides de biomasa, energía o nº de individuos. En
ellas se ponen varios pisos con su anchura o su superficie proporcional a la
magnitud representada. En el piso bajo se sitúan los productores; por encima
los consumidores de primer orden (herbívoros), después los de segundo orden
(carnívoros) y así sucesivamente.
DESCRIPCIÓN
El término ecosistema fue acuñado en 1930 por Roy Clapham
para designar el conjunto de componentes físicos y biológicos de un entorno. El
ecólogo británico Arthur Tansley refinó más tarde el término, y lo describió
como «El sistema completo, ... incluyendo no sólo el complejo de organismos,
sino también todo el complejo de factores físicos que forman lo que llamamos
medio ambiente».Tansley consideraba los ecosistemas no simplemente como
unidades naturales sino como «aislamientos mentales» («mental isolates»).
Tansley más adelante definió la extensión espacial de los ecosistemas mediante
el término «ecotopo» («ecotope»).
Fundamental para el concepto de ecosistema es la idea de
que los organismos vivos interactúan con cualquier otro elemento en su entorno
local. Eugene Odum, uno de los fundadores de la ecología, declaró: «Toda unidad
que incluye todos los organismos (es decir: la “comunidad”) en una zona
determinada interactuando con el entorno físico de tal forma que un flujo de
energía conduce a una estructura trófica claramente definida, diversidad
biótica y ciclos de materiales (es decir, un intercambio de materiales entre
las partes vivientes y no vivientes) dentro del sistema es un ecosistema». El
concepto de ecosistema humano se basa en desmontar la dicotomía
humano/naturaleza y en la premisa de que todas las especies están
ecológicamente integradas unas con otras, así como con los componentes
abióticos de su biotopo.
Biomas
Un bioma es una clasificación global de áreas similares,
incluyendo muchos ecosistemas, climática y geográficamente similares, esto es,
una zona definida ecológicamente en que se dan similares condiciones climáticas
y similares comunidades de plantas, animales y organismos del suelo, son a
menudo referidas como ecosistemas de gran extensión. Los biomas se definen
basándose en factores tales como las estructuras de las plantas (árboles,
arbustos y hierbas), los tipos de hojas (plantas de hoja ancha y aguja), la
distancia entre las plantas (bosque, selva, sabana) y el clima. A diferencia de
las ecozonas, los biomas no se definen por genética, taxonomía o semejanzas
históricas y se identifican con frecuencia con patrones especiales de sucesión
ecológica y vegetación clímax.
La clasificación más simple de biomas es:
Biomas terrestres.
Biomas de agua dulce.
Biomas marinos.
mapa e biomas terrestres clasificados por vegetación
clasificación de ecosistemas
Los ecosistemas
han adquirido, políticamente, una especial relevancia ya que en el Convenio
sobre la Diversidad Biológica («Convention on Biological Diversity», CDB)
—ratificado por más de 175 países en Río de Janeiro en junio de 1992— se
establece «la protección de los ecosistemas, los hábitats naturales y el
mantenimiento de poblaciones viables de especies en entornos naturales» como un
compromiso de los países ratificantes. Esto ha creado la necesidad política de
identificar espacialmente los ecosistemas y de alguna manera distinguir entre
ellos. El CDB define un «ecosistema» como «un complejo dinámico de comunidades
vegetales, animales y de microorganismos y su medio no viviente que interactúan
como una unidad funcional».
Con la necesidad de proteger los ecosistemas, surge la
necesidad política de describirlos e identificarlos de manera eficiente.
Vreugdenhil et al. argumentaron que esto podría lograrse de manera más eficaz
mediante un sistema de clasificación fisonómico-ecológico, ya que los
ecosistemas son fácilmente reconocibles en el campo, así como en imágenes de
satélite. Sostuvieron que la estructura y la estacionalidad de la vegetación
asociada, complementados con datos ecológicos (como la altitud, la humedad y el
drenaje) eran cada uno modificadores determinantes que distinguían parcialmente
diferentes tipos de especies. Esto era cierto no sólo para las especies de
plantas, sino también para las especies de animales, hongos y bacterias. El
grado de distinción de ecosistemas está sujeto a los modificadores fisionómicos
que pueden ser identificados en una imagen y/o en el campo. En caso necesario,
se pueden añadir los elementos específicos de la fauna, como la concentración
estacional de animales y la distribución de los arrecifes de coral.

Algunos de los sistemas de clasificación son los
siguientes:
Clasificación fisonómica-ecológica de formaciones
vegetales de la Tierra: un sistema basado en el trabajo de 1974 de
Mueller-Dombois y Heinz Ellenberg, y desarrollado por la UNESCO. Describe la estructura
de la vegetación y la cubierta sobre y bajo el suelo tal como se observa en el
campo, descritas como formas de vida vegetal. Esta clasificación es
fundamentalmente un sistema de clasificación de vegetación jerárquico, una
fisionomía de especies independientes que también tiene en cuenta factores
ecológicos como el clima, la altitud, las influencias humanas tales como el
pastoreo, los regímenes hídricos, así como estrategias de supervivencia tales
como la estacionalidad. El sistema se amplió con una clasificación básica para
las formaciones de aguas abierta.
Sistema de clasificación de la cubierta terrestre («Land
Cover Classification System», LCCS), desarrollado por la Organización para la
Agricultura y la Alimentación(FAO).
Varios sistemas de clasificación acuáticos están también
disponibles. Hay un intento del Servicio Geológico de los Estados Unidos
(«United States Geological Survey», USGS) y la Inter-American Biodiversity
Information Network (IABIN) para diseñar un sistema completo de clasificación
de ecosistemas que abarque tanto los ecosistemas terrestres como los acuáticos.
Desde una perspectiva de la filosofía de la ciencia, los
ecosistemas no son unidades discretas de la naturaleza que se pueden
identificar simplemente usando un enfoque correcto para su clasificación. De
acuerdo con la definición de Tansley («aislamientos mentales»), cualquier
intento de definir o clasificar los ecosistemas debería de ser explícito para
la asignación de una clasificación para el observador/analista, incluyendo su
fundamento normativo
Estructura
Al sumar la estructura de un ecosistema se habla a veces
de la estructura abstracta en la que las partes son las distintas clases de
componentes, es decir, el biotopo y la biocenosis, y los distintos tipos
ecológicos de organismos (productores, descomponedores,predadores, etc.). Pero
los ecosistemas tienen además una estructura física en la medida en que no son
nunca totalmente homogéneos, sino que presentan partes, donde las condiciones
son distintas y más o menos uniformes, o gradientes en alguna dirección.
El ambiente ecológico aparece estructurado por diferentes
interfases o límites más o menos definidos, llamados ecotonos, y por gradientes
direccionales, llamados ecoclinas, de factores físicoquímicos del medio. Un
ejemplo es el gradiente de humedad, temperatura e intensidad lumínica en el
seno de un bosque, o el gradiente en cuanto a luz, temperatura y concentraciones
de gases (por ejemplo O2) en un ecosistema léntico.
La estructura física del ecosistema puede desarrollarse
en la dirección vertical y horizontal, en ambos casos se habla de
estratificación.
Estructura vertical. Un ejemplo claro e importante es el
de la estratificación lacustre, donde distinguimos esencialmente
epilimnion,mesolimnion (o termoclina) e hipolimnion. El perfil del suelo, con
su subdivisión en horizontes, es otro ejemplo de estratificación con una
dimensión ecológica. Las estructuras verticales más complejas se dan en los
ecosistemas forestales, donde inicialmente distinguimos un estrato herbáceo, un
estratoar bustivo y un estrato arbóreo.
Estructura horizontal. En algunos casos puede reconocerse
una estructura horizontal, a veces de carácter periódico. En los ecosistemas
ribereños, por ejemplo, aparecen franjas paralelas al cauce fluvial,
dependientes sobre todo de la profundidad del nivel freático. En ambientes
periglaciales los fenómenos periódicos relacionados con los cambios de
temperatura, helada y deshielo, producen estructuras regulares en el sustrato
que afectan también a la biocenosis. Algunos ecosistemas desarrollan
estructuras horizontales en mosaico, como ocurre en extensas zonas bajo climas
tropicales de dos estaciones, donde se combina la llanura herbosa y el bosque o
el matorral espinoso, formando un paisaje característico conocido como la
sabana arbolada.
clase de
ecosistemas
ecosistema acuático:
Los ecosistemas acuáticos incluyen las aguas de los
océanos y las aguas continentales dulces o saladas.
Cada uno de estos cuerpos de agua tiene estructuras y
propiedades físicas particulares con relación a la luz, la temperatura, las
olas, las corrientes y la composición química, así como diferentes tipos de
organizaciones ecológicas y de distribución de los organismo
El montante, variaciones y regularidad de las aguas de un
río son de gran importancia para las plantas, animales y personas que viven a lo
largo de su curso. La fauna de los ríos es de anfibios, peces y una variedad de
invertebrados acuáticos.
Los ríos y sus zonas de inundación sostienen diversos y
valiosos ecosistemas, no sólo por la cualidad del agua dulce para permitir la
vida, sino también por las numerosas plantas e insectos que mantiene y que
forman la base de las cadenas tróficas.
En el lecho de los mares, los peces se alimentan de
plantas y los insectos son comidos por las aves, anfibios, reptiles y
mamíferos.
El agua dulce de los ríos presenta una enorme variedad de
composición. Como esta composición química depende, en primer lugar, de lo que
el agua pueda disolver del suelo por el que discurre, es el suelo lo que
determina la composición química del agua.
Si el suelo es pobre en sales y minerales solubles,
también el agua será pobre en sales y minerales. Y, a la inversa, si el suelo
es rico en materias químicas solubles, gran parte de su riqueza la cederá al
agua, con lo cual ésta contendrá muchas más sales minerales.
Eso es determinante para los tipos de vida animal y
vegetal que allí se pueda desarrollar.
Las principales adaptaciones de los animales y vegetales
están directamente relacionadas con las características físicas del agua, con
la que están permanentemente en contacto los organismos que viven en este medio
acuático.
Ecosistemas léntico, lótico, de humedales. Partiendo del
'movimiento del agua', se acuerda una división de los ecosistemas de agua
dulce:
Ecosistema de humedal: áreas donde el suelo está saturado
de agua o inundado por una parte del año. Es donde se llama agua salobre al
agua como para la explotación y gestión de las aguas interiores.
Ecosistema léntico: es de agua quieta o de escaso caudal
como en los lagos, estanques, pantanos y embalses.
Ecosistema lótico (latín lotus: participio de lavere,
lavar): sistema de agua corriente como en los ríos, arroyos y manantiales.
También están las zonas litoral, bentónica y pelágica.
ecosistema marino:
Los ecosistemas marinos están dentro de los ecosistemas
acuáticos. Incluyen los océanos, mares,marismas, entre otros. La vida surgió y
evolucionó en el mar. El medio marino es muy estable, si lo comparamos con los
hábitats terrestres o de agua dulce. Las temperaturas de las grandes masas oceánicas
varían poco, así como la salinidad del agua (3,5%). La composición iónica del
agua de mar es similar a la de los fluidos corporales de la mayoría de los
organismos marinos, lo que soluciona la regulación osmótica.
En el medio oceánico la luz solar penetra en el agua tan
sólo unos 200 metros. A mayor profundidad, hay oscuridad absoluta. A la zona
iluminada del mar se le denomina región fótica, a la zona oscura región
afótica.
El principal problema en el océano es la gran distancia
entre la zona fótica (superficial) y los nutrientes(sedimentados en aguas
profundas). Donde hay luz para la producción primaria hay pocos nutrientes
inorgánicos, y viceversa. No es de extrañar, pues, que las zonas con mayor
productividad sean aquéllas en que las aguas profundas, frías y cargadas de
nutrientes afloran a la superficie; tales zonas se conocen como afloramientos;
en ellas el fitoplancton se desarrolla de modo extraordinario, y puede mantener
una cadena trófica con muchos eslabones; por ese motivo son las zonas más ricas
en pesca.

ecosistema de agua dulce:
Los ecosistemas de agua dulce son cuerpos de agua como
ríos, lagos, pantanos. Se diferencian de los ecosistemas marinos por que éstos
tienen una alta concentración de sales.
El montante, variaciones y regularidad de las aguas de un
río son de gran importancia para las plantas, animales y personas que viven a
lo largo de su curso. Los ecosistemas de agua dulce pueden ser clasificados en
base a estas diferencias.
ecosistema terrestre:
Los ecosistemas terrestres son aquellos en los que los
animales y plantas viven en el suelo y en el aire. Allí encuentran todo lo que
necesitan para vivir.
Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema,
podemos definir distintos tipos de hábitat terrestres: desiertos, praderas y
selvas.
Los distintos vegetales y animales que habitan cada uno
de ellos tienen características diferentes, ya que se han adaptado al hábitat
en que viven. Cuando se producen cambios y alguna especie no puede adaptarse,
muere pudiendo llegar a extinguirse.